
Las Casas de Semillas son espacios comunitarios para identificar, seleccionar, conservar, reproducir e intercambiar semillas nativas y criollas adaptadas a las condiciones ambientales y culturales de los Altos de Chiapas.
En ellas se resguardan semillas utilizadas para la alimentación, la medicina, las fiestas tradicionales y otras prácticas comunitarias. Junto con las semillas se conservan conocimientos sobre sus nombres, procedencia, ciclos de cultivo, formas de selección, almacenamiento, preparación y uso.
Fortalecer la soberanía alimentaria y la autonomía de las comunidades tseltales y tsotsiles mediante el resguardo, reproducción, intercambio y uso de semillas nativas y criollas, reconociendo a las mujeres como custodias de la agrobiodiversidad y de los conocimientos asociados con la alimentación, la agricultura y el cuidado del territorio.
¿Y si las mujeres y las familias productoras cuentan con espacios comunitarios para conservar, reproducir e intercambiar sus semillas y los conocimientos asociados con ellas? |
Entonces… podrán recuperar variedades en riesgo de pérdida, mantener semillas disponibles para futuras siembras, reducir la dependencia de proveedores externos y fortalecer la producción de alimentos diversos, culturalmente pertinentes y adaptados al territorio. |
se fortalecen espacios comunitarios gestionados por mujeres para identificar, seleccionar y resguardar semillas nativas y criollas;
las semillas se reproducen periódicamente en huertos y milpas para mantener su viabilidad y adaptación a las condiciones locales;
se recuperan y transmiten conocimientos sobre su cultivo, conservación, preparación y diferentes usos comunitarios;
las familias y comunidades intercambian semillas bajo acuerdos de reciprocidad y cuidado colectivo;
aumentará la diversidad de semillas disponibles, se recuperarán variedades en riesgo y disminuirá la dependencia de semillas comerciales;
a largo plazo, las comunidades fortalezcan su soberanía alimentaria, conserven su patrimonio biocultural y cuenten con mayores capacidades para responder a los cambios ambientales y climáticos.
Conformación y fortalecimiento de grupos, principalmente integrados por mujeres, responsables de administrar las Casas de Semillas, establecer acuerdos, distribuir tareas y organizar las actividades de conservación e intercambio.
Reconocimiento de las semillas nativas y criollas presentes en las comunidades, considerando sus nombres en las lenguas originarias, procedencia, características, ciclos productivos y usos alimentarios, medicinales, ceremoniales y culturales.
Aplicación de prácticas para seleccionar, limpiar, clasificar y almacenar semillas bajo condiciones adecuadas de humedad, ventilación y protección frente a plagas.
Realización de intercambios entre mujeres, familias productoras y comunidades para ampliar la diversidad disponible, recuperar variedades y compartir conocimientos agrícolas.
Utilización de las semillas en los huertos bioculturales, las milpas agroecológicas y otros espacios comunitarios de producción de alimentos.
Conservación de variedades con diferentes características productivas para ampliar las opciones comunitarias frente a sequías, lluvias irregulares, plagas y transformaciones de los ciclos agrícolas.


hectáreas
mujeres participantes
personas
Tres localidades de interacción
Donataria autorizada.
Transparencia e informes.
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