
Es un ecosistema de aprendizaje territorial dirigido a pequeñas productoras y productores, organizaciones rurales, cooperativas, grupos comunitarios y emprendimientos vinculados con cinco sistemas productivos de Chiapas:
El proceso fortalece capacidades para enfrentar los efectos del cambio climático mediante la Adaptación basada en Ecosistemas (AbE). Para ello articula conocimientos campesinos e indígenas, herramientas técnicas, experimentación en campo, monitoreo comunitario, planeación productiva, organización y comercialización.
El programa comenzó en 2024 con el Semillero de SAbERES, orientado a compartir fundamentos y prácticas de AbE. Durante el ciclo 2025–2026 evolucionó hacia una ruta con tres niveles complementarios:
Fortalecer la agencia técnica, organizativa y ambiental de pequeñas productoras y productores rurales de Chiapas para aplicar estrategias de Adaptación basada en Ecosistemas, mejorar la resiliencia de sus medios de vida y contribuir al cuidado de los ecosistemas.
¿Y si productoras, productores y organizaciones rurales articulan sus saberes con herramientas de Adaptación basada en Ecosistemas, experimentan prácticas sustentables, ¿monitorean sus resultados y forman promotores capaces de compartir los aprendizajes? Entonces… los territorios contarán con organizaciones capaces de adaptar sus sistemas productivos, cuidar los ecosistemas, sostener sus medios de vida y multiplicar localmente las capacidades para enfrentar el cambio climático. |
se reconoce que las productoras y productores poseen conocimientos derivados de su experiencia, su cultura y su relación cotidiana con los ecosistemas;
estos conocimientos dialogan horizontalmente con información científica y herramientas técnicas sobre cambio climático, biodiversidad y servicios ecosistémicos;
las personas identifican los riesgos y oportunidades presentes en sus parcelas, apiarios, cafetales, milpas, rodales de palma y proyectos ecoturísticos;
prueban prácticas de Adaptación basada en Ecosistemas en centros demostrativos y unidades productivas reales;
organizan estas prácticas en Planes Vivos con acciones, responsables e indicadores comunitarios;
monitorean los cambios generados y ajustan sus decisiones a partir de la evidencia;
fortalecen su organización, sus cadenas de valor y sus mecanismos de comercialización;
quienes avanzan al Vivero se forman como promotoras y promotores y replican lo aprendido con otras personas;
las organizaciones podrán implementar y sostener medidas de adaptación pertinentes para cada sistema productivo;
a territorios con ecosistemas funcionales, medios de vida más resilientes y mayores capacidades comunitarias para enfrentar el cambio climático.
El modelo pedagógico combina pedagogía crítica, diálogo de saberes, aprendizaje vivencial y formación de formadores. La formación no se limita al aula: alterna espacios de reflexión con parcelas, cafetales, apiarios, milpas, centros ecoturísticos y áreas de manejo comunitario.
El aprendizaje parte de los problemas reales de las personas y sus territorios. Se promueven el diálogo horizontal, el análisis crítico y la reflexión compartida. |
Los contenidos se trabajan en parcelas, centros demostrativos, caminatas diagnósticas, intercambios y ejercicios de monitoreo. |
Se parte de la experiencia, se reflexiona sobre ella, se incorporan nuevos conceptos, se experimentan prácticas y se evalúan sus resultados. |
Se reconocen las culturas, lenguas, conocimientos y formas de relación con el territorio presentes en las regiones Altos, Sierra y Selva. |
Participan personas jóvenes, adultas y adultas mayores, favoreciendo el intercambio y la transmisión de conocimientos. |
Se promueve la participación de las mujeres en la formación, la toma de decisiones, la experimentación técnica y la organización productiva. |
Las personas egresadas avanzan al Vivero, profundizan sus conocimientos y participan como promotoras o facilitadoras del Semillero y de las réplicas. |

Especialización productiva
Las especialidades se desarrollaron en café, milpa, apicultura, ecoturismo y palma camedor.
Tronco común
Vivero: nivel avanzado
Semillero: nivel inicial

Horas
Se mantienen separados porque existe continuidad del semillero hacia el vivero.
Asistencias registradas en las cinco especialidades productivas
Participación de jóvenes
Entre 29% y 32%
Asistencias registradas en las cinco especialidades productivas
Promedio de la participación regional observada en ambos ciclos
| Categoría | Valor | Porcentaje |
|---|---|---|
| Altos de Chiapas | 36,0 | 36,0% |
| Sierra Madre | 43,5 | 43,5% |
| Selva Lacandona | 20,5 | 20,5% |
Composición de las 886 participaciones registradas en 2025-2026
| Categoría | Valor | Porcentaje |
|---|---|---|
| Café | 393,0 | 44,4% |
| Milpa-MIAF | 191,0 | 21,6% |
| Ecoturismo y Servicios Ambientales | 155,0 | 17,5% |
| Apicultura | 109,0 | 12,3% |
| Palma camedor | 38,0 | 4,3% |
Donataria autorizada.
Transparencia e informes.
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